Al
llegar al final de esta experiencia educativa, se presenta el momento de hacer
balance de los contenidos, aptitudes, y habilidades adquiridas. Unas
competencias conquistadas por medio de un sistema de trabajo en clase basado
fundamentalmente en el aprendizaje cooperativo, cuyos frutos son más diversos y
duraderos que en los otros dos tipos de aprendizaje más comunes, el individual
y el competitivo.
El
aprendizaje cooperativo, a menudo denominado por algunos autores colaborativo
(si bien existen diferencias entre ellos en las que no vamos a entrar), es un
método de enseñanza-aprendizaje basado en el trabajo en equipo de los estudiantes.
Incluye distintas y numerosas técnicas en las que los alumnos trabajan
conjuntamente para lograr determinados objetivos comunes de los que son
responsables todos los miembros del equipo. Los autores que estudian el
aprendizaje cooperativo destacan la interacción que tiene lugar entre los
estudiantes para el logro de los objetivos previstos.
Son
muy variadas las competencias que los alumnos desarrollan cuando aplican
métodos de aprendizaje basados en la cooperación:
- Búsqueda,
selección, organización y valoración de la información.
- Comprensión
profunda de conceptos abstractos esenciales para la materia.
- Adaptación
y aplicación de conocimientos a situaciones reales.
- Resumir
y sintetizar.
- Expresión
oral.
- Habilidades
interpersonales: desempeño de roles (liderazgo, organizador, etc.) y expresar
acuerdos y desacuerdos, resolver conflictos, trabajar conjuntamente, mostrar
respeto, etc.
- Organización
y gestión personal: planificación de los tiempos, distribución de tareas, etc.
A
partir de estas competencias se pueden vislumbrar las ventajas del aprendizaje
cooperativo:
- Desarrollo
de habilidades interpersonales y de trabajo en equipo.
- Desarrollo
de habilidades intelectuales de alto nivel.
- Responsabilidad,
flexibilidad y autoestima.
- Trabajo
de todos: cada alumno tiene una parte de responsabilidad de cara a los otros
compañeros, dentro y fuera del aula.
- Genera
estructuras de apoyo para los alumnos de “riesgo”.
- Crea
mayor entusiasmo y motivación.
- Promueve
el aprendizaje profundo y significativo, frente al memorístico y superficial.
- Permite
la autoevaluación del grupo, muy importante para tomar decisiones de cara a
futuros trabajos y para que cada miembro analice su desempeño en el grupo.
Dentro
del método de aprendizaje cooperativo, en clase se ha optado por la técnica del
Grupo de Investigación, donde el alumno participa activamente en la generación
y selección de los contenidos y procedimientos para el aprendizaje. Se puede
dividir esta técnica en varios pasos:
1. Elaboración
de los grupos.
2. Presentación
de los temas a investigar por el docente.
3. El
docente puede presentar algún tipo de bibliografía básica u otro tipo de
recursos para que los alumnos puedan realizar la investigación.
4. Realización
por equipos de la investigación. Es esta fase los alumnos han de:
a)
Dividir
tareas.
b)
Localizar
la información.
c)
Organizar
los datos que se van encontrando.
d) Informar
a los compañeros de equipo sobre los descubrimientos que se van haciendo.
e)
Discutir
y analizar los hallazgos.
f)
Determinar
si es necesaria más información.
g)
Interpretar
e integrar los descubrimientos.
5. Elaboración
del informe final que recoja y explique la investigación realizada así como los
hallazgos.
6. Presentación
y facilitación del trabajo al resto de los compañeros de clase.
Acceder
al conocimiento del tema completo no es posible sin que cada alumno explique el
tema o la parte del tema que ha preparado: hay una parte de trabajo individual,
pero son fundamentales los momentos de puesta en común, de debate y de
preparación conjunta. Los alumnos tienen que ser capaces, por tanto, de
transmitir información, no sólo a sus compañeros de grupo, sino también al
resto de la clase. Además, han de lograr coordinarse y llegar a acuerdos sobre
la organización interna del grupo. En el caso concreto de nuestro grupo de
clase, esta tarea era llevada a cabo de manera espontánea y natural. Con el
paso del tiempo, eran conocidas las habilidades más destacadas de cada miembro
y según las mismas, se repartían las tareas a realizar.
Relacionado
con lo anterior, el alumno tendrá feed-back
por parte del profesor y por parte de sus compañeros como miembro del grupo y
como grupo conjunto, lo que facilitará la reflexión y la mejora, a través de un
proceso de autoevaluación individual y grupal. Con la técnica de de aprendizaje
cooperativo se les ha cedido a los alumnos la autonomía y el control en su
aprendizaje, por lo que él mismo es el que mejor conoce cuál ha sido su
progreso durante el proceso de aprendizaje. En mi caso individual, esta
autoevaluación se concretará en la numeración de 1 a 5 (siendo 1 el nivel más
bajo y 5 el más alto) según la satisfacción de una serie de criterios:
-
Participación
en el grupo: 4
-
Implicación
con los objetivos previstos: 4
-
Aprendizajes
logrados: 5
En
el plano de la autoevaluación grupal, se puede considerar el trabajo de
investigación del grupo como altamente satisfactorio. Se han logrado los
objetivos previstos, se han repartido y puesto en común las tareas y se ha asimilado el proceso de trabajo
cooperativo, de forma que, en futuras ocasiones de trabajo en equipo, lo
aprendido durante esta experiencia será puesto en práctica con seguridad.

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